SECRETOS QUE PUEDES ENSEÑAR A TU CUERPO

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1. Si te pìca la garganta, ráscate una oreja.
Aquí tienes un método para aliviar al momento el picor o cosquilleo de la garganta: “Cuando se estimulan los nervios de la oreja, se crea un reflejo en la garganta que puede causar espasmos en el músculo”, dice el doctor en medicina Scott Schaffer, presidente de un centro especializado en otorrinolaringología en Gibbsboro, New Jersey. “Este espasmo alivia el cosquilleo”.

2. ¡Experimenta la audición supersónica!
Si en un cóctel estás hablando pegado a una cotorra parlanchina, dirige hacia ella tu oído derecho. Según investigadores de la Escuela de Medicina David Geffen en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), es mejor que el izquierdo a la hora de seguir el ritmo rápido de las conversaciones. Si, por el contrario, vas en un ascensor intentando identificar la canción que suena bajito por el hilo musical, dirige hacia el altavoz el oído izquierdo. Va mejor a la hora de reconocer tonos musicales.

3. ¡Supera tus urgencias más primarias!
¿Necesitas hacer pipí? ¿No hay servicios por los alrededores? Ten una fantasía sexual. Pensar en el sexo ocupa mucho a tu cerebro, de modo que no te sientes tan incómodo, comenta el doctor en medicina Larry Lipshultz, jefe de urología en el Colegio de Medicina Baylor.

4. ¡Adios al dolor!
Investigadores alemanes han descubierto que toser durante una inyección puede aminorar el dolor causado por el pichazo de la aguja. Según Taras Usichenko, autor de un estudio sobre el fenómeno, este truco causa un repentino y temporal aumento en la presión del pecho y del canal medular, inhibiendo las estructuras conductoras del dolor de la médula espinal.

5. ¡Despeja tu congestionada nariz!
Olvídate de las gotas nasales. Una forma más rápida y barata de aliviar la presión en tus senos es la de empujar con fuerza y por turnos la lengua contra el cielo de la boca, y luego presionar con un dedo entre las cejas. Esto provoca que el hueso vómer, que recorre el conducto nasal hacia la boca, se mueva hacia delante y hacia atrás, comenta Lisa De Stefano, doctora en osteopatía y profesora asistente en el Colegio Osteopático de la Universidad Estatal de Michigan. El movimiento disminuye la congestión; después de 20 segundos sentirás que tus senos nasales empiezan a drenarse.

6. ¡Combate la acidez sin agua!
¿Te preocupa que esas alitas de pollo se te repitan esta noche? “Duerme sobre tu lado izquierdo”, dice Anthony A. Starpoli, doctor en medicina, profesor asistente de medicina en el Colegio de Medicina de Nueva York y especialista en gastroenterología en aquella ciudad. Los estudios han desmostrado que los pacientes que duermen sobre el costado izquierdo son menos propensos a sufrir reflujos ácidos. El esófago y el estómago se conectan en ángulo. Cuando duermes sobre el lado derecho, el estómago queda más alto que el esófago, lo cual permite a la comida y a los ácidos estomacales deslizarse hacia la garganta. Cuando duermes sobre el costado izquierdo, el estómago se encuentra por debajo del esófago, de modo que la gravedad juega a tu favor.

7. ¡Cura tu dolor de muelas sin abrir la boca!
Simplemente frota con hielo la palma de tu mano, hazlo sobre el área en forma de V que hay entre el pulgar y el dedo índice. Un estudio canadiense descubrió que esta técnica reducía el dolor de muelas casi un 50% en comparación a los que no usaban hielo. Los nervios ubicados en la base de esa V estimulan un área del cerebro que bloquea las señales del dolor que llegan desde la cara y manos.

8. ¡Haz desaparecer las quemaduras!
Cuando accidentalmente te chamusques ligeramente un dedo con la estufa, limpia la piel y aplica una ligera presión con las yemas de los dedos sobre tu mano no dañada. Según la doctora DeStefano, el hielo hará que el dolor desparezca antes, pero con el método natural se consigue que la piel regrese a una temperatura normal, por lo que es más probable que no aparezcan ampollas. Esto vale para quemaduras superficiales. Si ves la cosa grave ve a un centro de salud rápidamente.

9. ¡Haz que el mundo deje de girar!
¿Demasiado mareado por esas copas de más? Coloca tus manos sobre algo estable. La parte del oído encargada del equilibrio – la cúpula – flota en un fluido con la misma densidad que la sangre. “A medida que el alcohol se diluye en la sangre, la cúpula se hace menos densa y aumenta su volumen”, dice el Dr. Schaffer. Esto confunde al cerebro. El contacto táctil con un objeto estable le da al cerebro una segunda opinión, y sientes que tienes más equilibrio. Esto sucede gracias a la sensibilidad de los nervios de la mano, y funciona mejor que el paseíto que la sabiduría popular recomienda.

10. ¡Adios al flato!
Si eres como la mayor parte del mundo, cuando corres espiras (echas el aire) cuando tu pie derecho golpea el suelo. Esto incrementa la presión hacia abajo en tu hígado (que se ubica en tu costado derecho) que más tarde arrastra al diagrama y produce una punzada de dolor en el flanco (flato), tal y como se informa en el Libro de Remedios Médicos Caseros para Hombres. La solución: espira cuando tu pie izquierdo golpee el suelo.

11. ¡Detén tu hemorragia nasal con un solo dedo!
Apretarse la nariz e inclinar la cabeza hacia atrás es una buena forma de parar una hemorragia nasal (si no importa tragarte tu propia sangre). Una propuesta más civilizada: ponte algo de algodón en la encía superior (justo detrás del canalito que une el labio superior con la nariz) y apriétalo fuertemente. “La mayor parte de las veces la hemorragia viene del frontal del tabique, el cartílago que divide la nariz”, dice el doctor en medicina Meter Desmarais, especialista en otorrinolaringología en el Hospital Entabeni de Durban, Sudáfrica. “Presionar de ese modo te ayuda a detenerlo”.

12. ¡Relaja tu corazón!
¿Intentas sofocar los nervios de la primera cita? Sóplate el pulgar. El nervio vago, que gobierna le ritmo cardíaco, puede controlarse mediante la respiración, comenta Ben Abo, especialista en emergencias médicas de la Universidad de Pittsburg. Hará que tu ritmo cardíaco vuelva a la normalidad.

13. ¿Se derrite tu cerebro?
Comer demasiados helados muy rápidamente congelará los cerebros de los hombres pequeños. En cuanto a ti, presiona tu lengua, en posición plana, contra el cielo de la boca, cubriendo la mayor superficie posible. “Como los nervios del paladar se enfrían extremadamente, tu cuerpo cree que tu cerebro también se está congelando”, dice Abo, “Para compensarlo, el cerebro se sobrecalienta, lo cual causa el dolor de cabeza típico del helado”. Cuanta más presión apliques en tu paladar, más rápido desaparecerá el dolor de cabeza.

14. ¡Evita la miopía!
Los problemas de visión desde lejos pocas veces tienen una causa genética, dice Anne Barper, Doctora en Optimetría que vive en Tacoma, Washington. “Normalmente se producen a causa del estrés por punto cercano”. En otras palabras, por observar la pantalla de tu computadora durante demasiado tiempo. De modo que hay que ejercitar la visión para que vuelva a ser perfecta. Cada pocas horas y a lo largo del día, cierra tus ojos, tensa tu cuerpo, respira profundamente, y después de unos pocos segundos, exhala la respiración y relaja los músculos al mismo tiempo. Endurecer y relajar músculos tales como los bíceps y los glúteos puede engañar a los músculos involuntarios (como los de los ojos) haciendo que también se relajen. [Véase también: EJERCICIOS OCULARES SIMPLES Y EFECTIVOS]

15. ¡Despierta una mano dormida!
Si tu mano se te duerme mientras que vas conduciendo o cuando estás sentado en una posición forzada, menea tu cabeza de lado a lado. Hará que los pinchazos y cosquilleos desaparezcan en menos de un minuto, comenta la Dra. DeStefano. A menudo el resultado de una acción compresora sobre un haz de nervios en el cuello, da como resultado una mano o brazo con sensación de hormigueo. Distender los músculos del cuello libera la presión. Si se comprimen los nervios de la parte inferior del cuerpo, los problemas vendrán por los pies, de modo que no permitas que tu perro se duerma sobre ti. Levántate y camina por los alrededores.

16. ¡Impresiona a tus amigos!
La próxima vez que vayas a una fiesta, intenta este truco: pon a una persona con el brazo estirado recto hacia un costado, con la palma hacia abajo y dile que se mantenga en esa posición. Entonces coloca dos dedos sobre sobre su muñeca y empuja hacia abajo, lo resistirá. Ahora haz que suba uno de sus pies unos pocos centímetros sobre el suelo (unas pocas revistas bastarán) y repite la operación. Esta vez su brazo se plegará como un castillo de naipes. Al no tener en línea sus caderas, contrarrestas su columna vertebral, dice Rachel Cosgrove, preparadora física, co-propietaria de la empresa Results Fitness en Santa Clarita, California. Tu cerebro siente que la columna es vulnerable, de modo que desactiva la capacidad de resistencia del cuerpo.

17. ¡Respira debajo del agua!
Si te mueres por recuperar esa monedita del fondo de la piscina, toma primero varias inspiraciones breves vaciando luego completamente los pulmones antes de volver a inspirar de forma rápida, en una palabra: hiperventílate. Cuando estás debajo del agua, no es la falta de oxígeno lo que hace que te desesperes por respirar; el problema lo causa la acumulación de dióxido de carbono, que hace que tu sangre se acidifique”, comenta Jonathan Armbruster, doctorado y profesor asociado en biología por la Universidad Auburn. “Este truco hace creer a tu cerebro que tiene más oxígeno”. Te hará aguantar hasta 10 segundos más.

18. ¡Memoriza fácilmente!
¡Por la cuenta que te trae! “Si al día siguiente vas a dar una charla, revisa el material antes de irte a dormir”, comenta Candi Heimgartner, instructora de ciencias biológicas en la Universidad de Idaho; ya que la consolidación de la memoria sucede durante la horas del sueño. Cualquier cosa que leas justo antes de irte a la cama tiene mayor probabilidad de quedar codificada en la memoria de largo plazo.



Traducido de la versión original en inglés publicada por Men´s Health, con algunas aclaraciones añadidas.