The Dark Crystal (1982). También titulada como "El fragmento del diamante" o "El cristal encantando") Se dijo de esta película que fue la primera de acción real en la que no aparecía ningún humano. En realidad, todos los personajes son marionetas accionadas por mimos, acróbatas y payasos en su mayor parte.
Algunos la consideran una joya del cine fantástico.