Emocionante historia que comienza en los campamentos de refugiados en Sudan. Una madre cristiana convence a su hijo para que se haga pasar por huérfano judio y así salvarle del hambre y una muerte casi segura. El niño es adoptado por una familia sefardí en Tel Aviv. Allí, con el temor constante a ser descubierto, conoce y se sumerge en una cultura jalonada por ideas racistas y guerras. Pero nunca olvidará a su madre.